¿Como nos pueden ayudar las algas marinas atlánticas a mantener un sistema inmunitario sano?

Sergio Baamonde López. Biólogo especialista en macroalgas marinas. Grupo Algamar.

Tras la desgraciada intromisión del CORONAVIRUS en nuestras vidas, y la COVID-19 que puede provocar, estos últimos días hemos estado centrados en la búsqueda de fármacos como solución para paliar y subsanar el avance y daño que ha ocasionado el mismo. Y no sin razón: estas herramientas, evidentemente son necesarias e imprescindibles para alcanzar tal fin, bajo el criterio de los profesionales médicos según el estudio del caso en particular.

No obstante, es importante reflexionar sobre tal cuestión, y darnos cuenta de que la principal defensa y barrera ante las enfermedades y agentes patológicos, somos nosotros mismos.

Disponemos, además de barreras naturales primarias como la piel o las mucosas, un sistema inmunitario compuesto por determinados órganos, tejidos y células, además de determinados procesos, el cual se ha desarollado y perfeccionado a lo largo de cientos de años de evolución  para cumplir con su objetivo: defendernos de las agresiones de los agentes patógenos externos como virus y bacterias, en el caso de que consigan infectarnos, y eliminarlos, manteniendo la “homeostasis” o equilibrio interno de nuestro organismo.

Lógicamente, cuanto más fuerte y sano se encuentre nuestro sistema inmunitario, de mejor forma cumplirá su cometido, algo que se consigue manteniendo un estado físiológico y mental saludable. Por lo tanto, es imprescindible desprenderse del derrotismo y de la idea de que es inevitable el contagio, centrándonos por pasiva solamente en las posibles consecuencias de la COVID-19, que como ya sabemos, van desde la asintomatía hasta la posibilidad de desarrollar una enfermedad grave (en menor proporción). Y al contrario, concienciarse de que es posible de alguna forma actuar de forma proactiva, estimulando estas defensas naturales que poseemos y reforzándo la inmunidad específica e inespecífica de nuestro sistema inmunitario. Para ello, es posible controlar ciertos hábitos y condiciones higiénico-sanitarias, que nos ayuden a alcanzar este objetivo, como pueden ser la reducción del estrés, el desarrollo de actividad física, el descando adecuado, la exposición solar moderada entre otros; y de forma destacable, la enorme importancia de llevar una alimentación saludable y equilibrada. Y es aquí donde las algas alimentarias tienen mucho que decir.

Es importante remarcar la premisa objeto de este artículo, que es la de suplir las carencias o deficiencias nutricionales, derivadas de hábitos de consumo poco saludables, condicionadas por diversos factores socioeconómicos o culturales actuales (como la falta de tiempo para cocinar alimentos frescos, oferta masiva de productos alimentarios industriales de baja calidad a bajo costo, falta de recursos económicos, cultura de la comida basura y precocinados, ausencia de cultura gastronómica en nuevas generaciones, uso de fitosanitarios en alimentos convencionales, etc). Por tanto “Ante una situación de clara deficiencia de un nutriente implicado en el sistema inmunitario, tomarlo puede tener un efecto en la respuesta inmune” (Vilaplana, 2015).

Las algas marinas o “verduras del mar”, constituyen una extraordinaria y variada fuente de nutrientes, en muchos casos superiores a los vegetales terrestres. Son por ello denominadas “cócteles de nutrientes” o “superalimentos” ya que poseen un amplio y abundante espectro de vitaminas, minerales, proteinas, fibra y otros elementos esenciales para cubrir las necesidades nutricionales del organismo, y concretamente, muchos de los nutrientes implicados directamente en el sistema inmunitario.

Para apoyar esta exposición y demostrar que en gran medida las algas contribuyen como suplementos naturales de estos nutrientes, destacaremos las virtudes nutricionales directamente relacionadas con el sistema inmunitario, de las 5 variedades de algas atlánticas de mayor uso alimentario y consumo, recolectadas de forma sostenible en el litoral de Galicia (NW España) por las empresas pertenecientes al grupo Algamar (Algas Atlánticas Algamar, S.L. y Conservas Mar de Ardora S.L.).

Alga alimentaria Nombre comercial
Himanthalia elongata Espagueti de mar
Undaria pinnatifida Wakame
Laminaria sp. Kombu
Porphyra sp. Nori
Ulva sp. Lechuga de mar
Cuadro 1. Especies de algas seleccionadas y expuestas en nuestra comparativa nutricional.

Los datos nutricionales de las algas, tanto minerales como vitaminas (Cuadros 2 y 4) han sido recabados de analíticas elaboradas y publicadas por el Centro de Estudios y Valorización de las Algas francés (https://www.ceva-algues.com/en/). Los datos están expresados en unidades por 100 g de alga deshidratada.

En el caso de los minerales, podemos descatar, según las recomendaciones de la EFSA (Vilaplana, 2015), que el cobre (Cu), hierro (Fe), selenio (Se), zinc (Zn), son los minerales esenciales para mantener la salud del sistema inmunitario. En el caso de las algas seleccionadas, podemos observar en el Cuadro 2 dichas aportaciones nutricionales.

Algas Espagueti de mar Wakame Kombu Nori Lechuga de mar
Hierro (mg) 2,5 12,1 5,9 42,5 79
Cobre (mg) 0,2 0,3 0,4 0,7 1,5
Zinc (mg) 4,5 2,3 3,9 3,8 3,8
Selenio (µg) 16 70 9,4
Cuadro 2. Minerales presentes en las algas que favorecen el mantenimiento de un sistema inmune sano (ud/100 g alga deshidratada).

Para vislumbrar el potencial nutricional como suplemento de las algas, en el caso que nos ocupa, podemos extrapolar los datos y compararlos con la VRN o ingesta diaria de referencia, según Reglamento (UE) Nº1169/2011 (Cuadro 3).

Algas Minerales VRN* % VRN Espagueti de mar % VRN Wakame % VRN Kombu % VRN Nori % VRN Lechuga de mar
Hierro (mg) 14 17,9 86,4 42,1 303,6 564,3
Cobre (mg) 1 20,0 30,0 40,0 70,0 150,0
Zinc (mg) 10 45,0 23,0 39,0 38,0 38,0
Selenio (µg) 55 29,1 127,3 17,1
Cuadro 3. % minerales presentes en las algas al respecto las VRN (VRN*= ingestas diarias de referencia según Reglamento (UE) Nº 1169/2011)

Al respecto de las vitaminas implicadas directamente con el sistema inmunitario, la EFSA (Vilaplana, 2015) nos menciona como esenciales la vit. C, E, A, D y folatos (especialmente B9, B1, B2, B5, B8, B12), (Cuadro 4).

Algas Vitaminas Espagueti de mar Wakame Kombu Nori Lechuga de mar
Vit. A Retinol (µg) 253 367 20 4.470 196
Vit. D (µg) 0,3 2 1 1,3
Vit. E Tocoferoles (mg) 5,8 0,7 0,5 4,6 1,6
Vit. C (mg) 66 36,8 62 57
Vit. B1 Tiamina (mg) 0,3 0,4 0,5 0,1
Vit. B2 Riboflavina (mg) 4,5 0,9 1,9 0,3
Vit. B5 Ac. Pantoténico (mg) 0,1
Vit. B8 Biotina (µg) 33 14 32 4
Vit. B9 Ac. Fólico (µg) 60 312 31 38
Vit. B12  (µg) 0,25 43,9 10,7
Cuadro 4. Vitaminas presentes en las algas que favorecen el mantenimiento de un sistema inmune sano (ud/100 g alga deshidratada).

De forma análoga que para los minerales, podemos comparar estos datos con la VRN o ingesta diaria de referencia (Cuadro 5).

Algas Vitaminas VRN* % VRN Espagueti de mar % VRN Wakame % VRN Kombu % VRN Nori % VRN Lechuga de  mar
Vit. A Retinol (µg) 800 31,6 45,9 2,5 558,8 24,5
Vit. D (µg) 5 6,0  — 40,0 20,0 26,0
Vit. E Tocoferoles (mg) 12 48,3 5,8 4,2 38,3 13,3
Vit. C (mg) 80 82,5 46,0  — 77,5 71,3
Vit. B1 Tiamina (mg) 1,1 27,3 36,4  — 45,5 9,1
Vit. B2 Riboflavina (mg) 1,4 321,4 64,3  — 135,7 21,4
Vit. B5 Ac. Pantoténico (mg) 6,0  — 1,7  —  —
Vit. B8 Biotina (µg) 50 66,0 28,0 64,0 8,0
Vit. B9 Ac. Fólico (µg) 200 30,0 156,0  — 15,5 19,0
Vit. B12  (µg) 2,5 10,0  — 1756,0 428,0
Cuadro 5. % vitaminas presentes en las algas al respecto las VRN (VRN*= ingestas diarias de referencia según Reglamento (UE) Nº 1169/2011)

En ambos casos, tanto minerales como vitaminas esenciales para el sistema inmune, podemos comprobar que las algas proporcionan un amplio espectro de estos mismos, algunos en cantidades muy superiores a otras fuentes presentes en la naturaleza.

Las algas, especialmente pardas (Kombu, Wakame y Espagueti de mar), constituyen una fuente importante de fibra alimentaria, con una alta capacidad prebiótica (Wells et al., 2017; Zaporozhets et al., 2014), es decir, que favorece en gran medida el desarrollo de microbiocenosis intestinal beneficiosa, la cual posee una función inmunomodulatoria, ya que según Vilaplana (2015), “son capaces de actuar sobre la inmunidad adquirida y pueden incluso proteger al organismo frente a infecciones y procesos de inflamación crónica como la enfermedad de Crohn”. Esta autora nos destaca el importante papel de algunas de estas cepas probióticas y pertenecientes a la microbiota intestinal, en la reducción de la incidencia de afecciones respiratorias o en la severidad de sus síntomas.

Pero de todas las características de las algas como impulsoras de la salud del sistema inmunitario, es necesario destacarlas como alimentos funcionales, es decir, alimentos que poseen, además de los nutrientes mencionados anteriormente, otro tipo de sustancias o componentes bioactivos en su composición, que de alguna forma, producen un efecto beneficioso sobre el organismo. Estas sustancias están presentes de forma natural en las algas, y mediante su consumo directo, podemos beneficiarnos de sus propiedades. Suelen ser compuestos de naturaleza diversa (polisacáridos, polifenoles, carotenoides…), muy estudiados por la comunidad científica, y empleados en farmacología, debido precisamente a sus extraordinarias capacidades y efectos beneficiosos, entre los cuales se demuestran funciones inmunomodulatorias, antivirales y antibactericidas entre otras.

Según Shu-Ying et al. (2017), los polisacáridos de las algas marinas “pueden actuar directa o indirectamente sobre el sistema inmune, desencadenado varias vías o señales, que conducen a la activación del mismo”, tanto a nivel innato como adaptativo. De la misma forma, estos polisacáridos pueden aplicarse en terapias antivirales, ya que poseen la capacidad de bloquear la adhesión de virus con células diana, impidiendo la formación del complejo, de la misma forma que actúan virus respiratorios como el virus sincitial respiratorio. También se ha demostrado su capacidad en la reducción de los niveles de antígenos en virus de distinta naturaleza.

Estas conclusiones, también son respaldadas por otros autores, como Kuznetsova, Tatyana A. (2018), considerando las algas y sus polisacáridos como inductores fuertes de las respuesta inmune celular y humoral.

Los carotenoides presentes en las algas, estimulan y refuerzan las respuestas inmunitarias (Fernández Sáa, Clemente; 2002).

En estudios recientes de Hee Kyoung Kang et al. (2019), se demostró que hidrolizados proteicos de algas rojas Nori, y algas pardas Ecklonia, tenían efectos inmunomoduladores y antiinflamatorios, mostrando resultados positivos en un aumento de esplenocitos, linfocitos, monocitos y granulocitos en experiencias in vivo.

En definitiva, gracias a sus excelentes propiedades nutricionales y funcionales, la incorporación de las algas marinas alimentarias a una dieta variada y equilibrada como fuente natural de nutrientes (sumado al cuidado de aquellos otros factores esenciales para ello), puede contribuir de forma preventiva a mantener y reforzar un sistema inmune sano, y por lo tanto, a prevenir la probabilidad de contagio o de atenuación de síntomas o dolencias de enfermedades como el COVID-19, entre otras infecciones víricas, bacteriológicas o fúngicas.

Referencias.

Fernández Sáa, Clemente. Algas de Galicia. Alimento y Salud (2002). Algamar.

Kyoung Kang, Hee; Hyung Ho Lee, Chang Ho Seo and Yoonkyung Park. Antimicrobial and Inmunomodulatory Properties and Applications of Marine-Derived Proteins and Peptides (2019). Marine Drugs. Research Gate.

Kuznetsova, Tatyana A.; Elena V. Persiyanova, Sletlana P. Ermakova, Maxim Yu. Khotimchenko and Natalya N. Besednova. The Sulfated Polysaccharides of Brown Algae and Products of Their Enzymatic Transformation as Potential Vaccine Adjuvants (2018). Natural Product Communication. Vol.13, No. 8, 1083 – 1095.

Xu, Shu-Ying; Xuesong Huang, Kit-Leong Cheong. Recent Advances in Marine Algae Polysaccharides: Isolation, Structure, and Activities (2017). Marine Drugs. Research Gate.

Vilaplana I Batalla, M. Nutrición y Sistema Inmunitario (2015). Farmacia Profesional. Vol. 29, Núm. 6, Noviembre-Diciembre 2015.

Wells L., Mark; Philippe Potin, Sabeeha S. Merchant, Mary Ellen Camire, James S. Craigie, Katherine E. Helliwell, Susan H. Brawley, John A. Raven and Alison G. Smith. Algae as nutritional and functional food sources: revisiting our understanding. J Appl Phycol (2017) 29:949–982

Zaporozhets, T.S.;  N.N. Besednova, T.A. Kuznetsova, T.N. Zvyagintseva, I.D. Makarenkova, S.P. Kryzhanovsky, V.G. Melnikov. The Prebiotic Potential of Polysaccharides and Extracts of Seaweeds (2014). Russian Journal of Marine Biology. Vol. 40, No. 1, pp. 1–9.

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